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Llega una señora a confesarse y le dice al cura:
- Padre, tengo un problema.
- Dime hija, ¿cuál es tu problema?
- Fíjese padre que tengo dos periquitas muy bonitas, pero lo único que saben decir es: "¡Hola! Somos prostitutas, ¿quieres divertirte un ratito?"
Le contesta el padre:
- Eso está muy mal, hija, pero le propongo algo: yo tengo un par de periquitos a los que he enseñado a leer la Bíblia y a rezar, tráigame sus periquitas, las ponemos en la misma jaula con mis periquitos y ellos les enseñaran a rezar y leer la Bíblia.
La señora, encantada con la idea, le lleva las periquitas al día siguiente. Al llegar, ve que los periquitos del padre están en su jaulita concentrados, rezando el rosario. Meten a las periquitas en la jaula que, fieles a su costumbre dicen:
- ¡Hola! Somos prostitutas, ¿quieres divertirte un ratito?
Y uno de los periquitos del cura contesta:
- Hermano, ¡guarda los rosarios que nuestras oraciones han sido escuchadas!
Esto son tres curas, uno inglés, uno francés, y otro catalán que están discutiendo la manera de repartir las limosnas:
INGLÉS: Nosotros tenemos un método que nos va muy bien, trazamos un círculo en el suelo, tiramos las monedas al aire, las que caen dentro, se las ofrecemos a Dios, y las otras para la parroquia.
FRANCÉS: ¡Ah!, el nuestro, es mejor, trazamos una línea recta en el suelo y tiramos las monedas, las que caen a la derecha se las ofrecemos a Dios, y las otras, para la parroquia.
CATALÁN: El nuestro el mejor, tiramos las monedas al aire, ¡LAS QUE COGE DIOS PARA ÉL! ¡Y LAS OTRAS PARA LA PARROQUIA!.
Einstein muere y se va al cielo. Ahí le recibe San Pedro, que le dice:
- "Te pareces a Einstein, pero no tienes ni idea de las trampas que hace la gente para poder ir al cielo. ¿Puedes probar quién eres realmente?
Einstein reflexiona unos segundos y pregunta:
- "¿Puedo conseguir una pizarra y una tiza?
San Pedro chaquea los dedos e instantaneamente aparecen una pizarra y tiza. Einstein empieza a describir con símbolos matemáticos complícadísimos su teoría de la relatividad. San Pedro queda totalmente impresionado.
- "¡Eres realmente Einstein!, ¡bienvenido al cielo!
El siguiente en llegar es Picasso. Una vez más, San Pedro pide las credenciales. Picasso pregunta:
- "Te importa si uso esa pizatta y esa tiza?
- "Adelante", le responde San Pedro
Picaso borra las ecuaciones de Einstien y esboza un despanpanante mural con unos cuantos trazos rápidos de tiza. San Pedro aplaude:
- "Estoy seguro de que eres el gran artista que dices ser. ¡Pa'dentro!"
Entonces, San Pedro levanta la vista y ve a George W. Bush. Se rasca la cabeza y dice:
- "Einstein y Picasso tuvieron que probar su identidad. ¿Cómo probarías la tuya?
George W. queda algo desconcertado y dice:
- "¿Quiénes son Einstein y Picasso?"
San Pedro suspira y dice:
- "¡Bienvenido, George!"
Jesucristo estaba realizando uno de sus habituales paseos por el cielo, cuando de repente se cruza con un hombre de largas barbas, vestido con una túnica, con un rostro venerable. Y Jesús, mirándolo con una mezcla de emoción y sorpresa, le dice:
- Perdone, buen hombre. Yo a usted le conozco de algo... Usted en la otra vida...
- Yo hace muchos años que ya no estoy en la otra vida. En la tierra era carpintero y tuve un hijo que se hizo muy famoso en toda la humanidad.
Al oír estas palabras, Jesús abraza al venerable anciano y grita:
- ¡Padre!
A lo que el viejo replica:
- ¡Pinocho!
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