AUTOGESTION
FAMILIAR DE LA SALUD
PROYECTO
DIRIGIDO A ARBITRAR RECURSOS PARA LA ATENCION
FAMILIAR DE SANOS Y ENFERMOS
Introducción:
En
función de los informes procedentes de
distintos ámbitos aplicados a la atención
primaria de la salud, entes públicos nacionales
e internacionales, Organización Mundial de la
Salud, investigadores en los diversos campos de
la salud, etc., no podemos menos que asociar
nuestras inquietudes personales y profesionales
a esa búsqueda de mayores recursos, basados
ahora en la menor disponibilidad de
presupuestos, tanto privados como sociales y
comunitarios.
Todos
los medios informáticos abundan en la divulgación
de temas relacionados con la salud, tanto física
como emocional y espiritual, apelando al trabajo
personal de autoayuda asociado al tradicional
tratamiento médico, como posibilidad de
integrar mayores elementos terapéuticos y
obtener soluciones mas rápidas y duraderas de
las enfermedades y disfunciones.
Desde
mi punto de vista, no se observan los resultados
que debiera producir esa actitud en la medida
deseable, y atribuyo esa situación
a la desconexión que existe entre toda
esa información y la realidad.
Veamos
un ejemplo práctico de lo que sucede en la vida
diaria de una persona que, con mucho esfuerzo,
trabaja 12 o mas horas diarias, resistiendo el
impacto de la inseguridad, los problemas
familiares, y que, de pronto, entra en estado de
estrés, pánico, fatiga crónica, situaciones
todas difíciles de diagnosticar rápidamente y
de tratar de igual modo.
El
afectado recurre a sus servicios de salud,
recibe toda la atención necesaria, le hacen
todos los estudios de laboratorio, pasa de
especialista en especialista, que con la mejor
voluntad, proponen algún recurso terapéutico.
Todo
resultaría perfecto si el paciente tuviera
pocos síntomas de alguna disfunción sencilla,
con lo cual el tratamiento funcionaría rápida
y eficazmente.
Pero
la compleja vida actual se ha inmiscuido en la
salud, de tal
modo que aparecen síndromes tan complejos que
el médico, a menudo, no sabe por donde empezar.
Los
que estamos en el campo paramédico, como los
kinesiólogos, y que además hemos incursionado
en el vasto campo de las medicinas alternativas,
holísticas o integradas,
como prefiero llamarlas yo, recibimos en
nuestros gabinetes a muchos de esos pacientes
desanimados, resignados a la cronicidad, o
imposibilitados de continuar una vida útil,
arrastrando secuelas de complicaciones propias
del prolongado lapso de discapacidad del cual
son víctimas.
Mi
propia experiencia se suma a la información
cada vez mas profusa, de la demanda de esas
terapias diferentes por parte de esos pacientes
también distintos, que no responden a los
modelos clásicos de enfermedad – tratamiento,
con lo cual se cumplen
los
avances sobre los cambios en los paradigmas
tradicionales que rigieron nuestra vida y ahora
son consecuencia obligada de esa transformación.